miércoles, 17 de junio de 2020


Conversando en voz alta!




Hoy me desperté con un bajón de energías, tenía rato sin sentir eso, o quizás era, que no me había dado el permiso de sentirlo......, creo que lo último pega mejor, te montas en la ola y te repites una y otra vez que todo está bien y que nada ni nadie te puede bajar de la cresta y vienes y te caes!.  No queda otra que sentirlo,  se vale caerte y no queda otra que volverte a levantar, pero resulta que ya levantarte te cuesta un poco más, te cansas, te duele, te agota. Tenemos rato montados en esta montaña rusa de emociones, de tristezas, de alegrías contenidas que no vives a plenitud, porque suena no empático hacerlo, cuando tus afectos no están a tu lado y peor aún, cuando sabes que muchos de ellos carecen de las cosas más elementales para poder vivir decentemente, los servicios básicos!.   
Es aquí cuando acudes a los recuerdos de tus años mozos, a tus amigos de toda la vida, a esos momentos especiales que te marcaron de manera placentera, inolvidable. Son esas historias que tanto llenan tu espíritu de energía necesaria para seguir adelante y avanzar. 
Tengo deseos que gritar fuerte, de no ser comprensiva, de no entender, de que alguien me explique como si fuera una niña, porqué vivimos esto?, hasta cuando lo viviremos?, que más debemos pasar para que cese?, suena absurdo, criminal e inverosímil, que un grupo tan pequeño que disfruta de enormes privilegios, tengan oprimidos a la mayoría de los venezolanos, adentro y afuera. En fin, respiro y me enfoco nuevamente en avanzar, en construir, en mantenerme positiva por mi bienestar personal y el bienestar de quienes de una u otra forma dependen de mi, todos ellos lo merecen y yo también. 
En otro orden de ideas, les confieso que este proyecto del Blog me encanta, es un  sueño que tenia desde hace algún tiempo, y que por las circunstancias del cambio de nuestras vidas, había entrado en tarea pendiente,  gracias a ustedes amigas, a Dios, que ha hecho posible que sigamos conectadas después de tantos años, Esta afinidad creada entre las integrantes del Blog, es mágica, ciertamente no interactúo mucho, porque mi trabajo es afuera de la casa y nada tiene que ver con la computadora, llego demasiada cansada y tengo que aprender a administrar bien mi tiempo, para disfrutar de estas cosas que me llenan y que son importantes para mi. Sin embargo cuando me acuesto las leo y disfruto de todas las cosas que escriben y me inspiran, son parte de la Venezuela que conocí, que viví y que amo, son valiosas. 
Tengo pendiente hacer un collage de fotos nuestras y subirlo, en el interin, conseguí esa imagen de dos niñas, que me causó ternura y podríamos ser cualquiera de nosotras en el Colegio en uno de los recesos. 
Solange, por cierto quisiera que si recuerdas un paseo que hicimos juntas a Turiamo, comentes al respecto,  mis recuerdos por momentos se pierden en mi mente y no sé si lo soñe o lo imaginé; suena loco pero eso me está pasando. 
Las quiero hasta pronto.

2 comentarios:

  1. Hola Virginia, es natural tener bajones de energía, en ocasiones las situaciones de la vida nos llevan a consumir más de lo que emocionalmente tenemos disponible, supongo que hay que darse el tiempo entonces de replegarse y de manera individual reconocer quienes son esos "dementores" que nos acechan. Realizar actividades que nos gustan es un buen remedio. Siempre he dicho y lo mantengo, que tienes una habilidad maravillosa para lo artesanal, aunado a un muy buen gusto, tienes esa extraordinaria posibilidad de trabajar con las manos con una belleza y estilo que admiro, porque dentro de lo que recibí durante mi proceso de creación, esos dones fueron escasos :) sin embargo, me refugio en aquello que disfruto y que le da significado a mi vida.
    Hablar de Venezuela en este momento, es entrar en un hueco negro, es así,no podemos controlar que sea de otra forma, ahora, sí podemos, controlar nuestrs actitud hacia esa oscuridad. Una profesora amiga, muy querida, me hablaba de faroles y me encantó la metáfora.
    Nuestro viaje a Turiamo fue realidad, lo vivimos. Fuimos con tus padres y Pedrito, creo que tu papá conocía a alguien allí, porque recuerdo que en una mis piernas tuve una herida y ya antes de regresar, me viene a la memoria un señor intentando limpiarme la herida, estaba tu mamá presente y tú por supuesto. Como no es una playa pública, había muy poca gente, el espacio marino estaba a nuestra disposición. Sí tengo fija en mi memoria, caminar por la playa e internarnos en la vegetación, fue muy mala decisión, nos atacaron los zacudos gigantes, fue increíble la imagen de cómo se posaban en nuestro cuerpo, porque al estar en traje de baño tenían sufieiente espacio para picar. Fue horrible la sensación de esa nube de aguijones alrededor nuestro, me parece que fue en la huida dónde me ocasioné la herida en la pierna.

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